Hubo una época en la que podíamos escuchar las historias encriptadas en la roca, la mitología dialogaba con el sentido del ser humano y leíamos la naturaleza con el cuerpo, como si de un mapa se tratase. Sin embargo, en un presente dominado por la tecnología, la inmediatez y la productividad, el arte y el diseño se convierten en aliados para reinventar nuestro destino. Y Neolith Living Gallery (Calle de Padilla, 6, Madrid) es el mejor punto de partida.
En el contexto de una nueva edición del Madrid Design Festival, Neolith inaugura la primera exposición de la serie anual “Retorno”, una serie expositiva que se extenderá durante el resto del año y comisariada por Óscar Manrique.
La primera muestra se llama “Ilium” y está protagonizada por la artista Día Muñoz.
Neolith da el primer paso hacia el futuro
La ecología posthumanista, el arte híbrido y el territorio como reflexión tejen nuevos atajos a un futuro que nos permita habitar mejor el mundo, volviendo a algún lugar donde poder reflexionar, retomar, aprender de nuevo. Iniciar un Retorno.
Así es también el nombre de una serie de intervenciones site-specific que convierten el espacio central de Neolith Living Gallery en un territorio de pensamiento, impulso y proyección para el arte contemporáneo. Un espacio donde materia, gesto y conciencia sostenible se entrelazan para repensar nuestra relación con el entorno.
Retorno evoca la filosofía de volver a sentir los latidos de la tierra a través de la piedra, esta vez transformada en un nuevo material sostenible que evoca los conocimientos ancestrales como forma de volver a mirar al mundo con una ética del cuidado.
De esta forma, los artistas que integran “Retorno” trazarán un círculo que se cierra -y a la vez se expande- entre lo humano y lo no humano, entre comunidad y naturaleza, entre cuerpo y tierra. Una lógica que atraviesa tanto las practicas artísticas como el propio ADN de Neolith: innovación que no olvida su origen mineral, progreso que no renuncia al equilibrio.
El espacio será habitado por artistas cuyos proyectos nos recuerdan que cada acción deja huella y que toda decisión, incluso la industrial, es materia. En este sentido, Neolith no es solo la columna vertebral, sino el referente que hace dialogar al mundo con un material que encarna sostenibilidad, durabilidad y va más allá de la ética de la estética para sumergirnos en el significado más profundo de la belleza.
La verdad y la reflexión envuelven toda intervención desarrollada por cada uno de los artistas, utilizando materiales reciclados y de bajo impacto ambiental, en resonancia con los procesos productivos de la marca. La piedra sinterizada se convierte así en un territorio simbólico donde se inscriben las preguntas urgentes de nuestro tiempo: “¿Cómo habitamos el planeta?”, “¿Qué dejamos atrás cuando avanzamos?”, “¿Qué merece ser preservado?”
En esta primera exposición, la artista Día Muñoz presenta “Ilium”, una obra que investiga las intersecciones entre arte, biotecnología y ecología desde una perspectiva crítica y poética con el cuerpo como ecosistema, atravesado por la reflexión posthumanista y la percepción somática de un organismo humano que, como la naturaleza, también acumula memoria biológica, trauma y mito.
“En el contexto del Madrid Design Festival y en diálogo con Neolith, la exposición propone pensar el diseño y los materiales no solo como superficies funcionales, sino como cuerpos que almacenan historia, presión y transformación”, cuenta Día Muñoz.
La filosofía de Neolith, la cual emplea alta tecnología concienciada con la condición geológica y la memoria del tiempo, se convierte así en hilo conductor de una muestra cuya programación también nos descubre otros caminos y nuevas formas de habitar el espacio, integrando el arte en un ecosistema creativo que consolida el Neolith Living Gallery como una reverencia a la herencia ancestral a través del encuentro entre disciplinas. Del retorno al principio de lo que importa.








