10 rincones que nos enamoraron de la casa de Javier Ambrossi y Javier Calvo en Madrid

Hace un año, los directores Javier Ambrossi y Javier Calvo nos invitaron a conocer, en exclusiva, su nueva casa de Madrid. Un refugio luminoso y sereno que combinaba la energía creativa del dúo con una sorprendente madurez estética.
Javier Ambrossi y Javier Calvo en su nueva casa de Madrid
© Pablo Zamora / Estilismo: Ana Rojas / Asistentes estilismo: Esther Pastor y Lucía Sobas. Asistentes fotografía: Edu Orozco y Daniel Carretero.

Javier Ambrossi y Javier Calvo: píldoras de inspiración

Hace un año, los directores, guionistas y productores Javier Calvo y Javier Ambrossi nos abrieron las puertas de su nueva casa a las afueras de Madrid: una vivienda unifamiliar de bloques de hormigón diseñada por el arquitecto Benjamin Iborra, uno de los fundadores del estudio barcelonés Mesura, y construida por Viraje, cuyo CEO Raúl Hinarejos empleó el sistema de construcción industrializado Ubiko para materializar el proyecto. Este tándem creativo hizo realidad el sueño de Los Javis en apenas tres años: un tangram de patios y muros de hormigón donde los pilares y las vigas brillaban por su ausencia.

1. Una piscina a sus pies

El paraíso de Mary y Susi, las perritas de la pareja, es el patio alrededor del cual se articulaba el proyecto. “Queríamos mudarnos a una vivienda que pareciera una casa de vacaciones, donde siempre fuera verano. Un hogar que nos hiciera sentir que todo nuestro esfuerzo ha valido la pena”, nos explica Ambrossi durante la entrevista. Aunque destacaba el jardín en su totalidad (un captador de luz natural que dota de encanto a todo el conjunto, con anteproyecto de DSTUDIO y ejecución de Ambienta en el diseño paisajístico), mención especial se merecía el manantial con jacuzzi incorporado cuyas hechuras se fundían perfectamente con el resto de la construcción y el entorno.

Javier Ambrossi y Javier Calvo en la piscina de su casa

Ambrossi, con jersey de LOEWE y shorts de Tiger of Sweden; y Calvo, con camiseta de Balenciaga y pantalones de LOEWE. Al borde de la piscina, sandalias de Hermès.

© Pablo Zamora / Estilismo: Ana Rojas / Asistentes estilismo: Esther Pastor y Lucía Sobas. Asistentes fotografía: Edu Orozco y Daniel Carretero.

2. La biblioteca más deseada de España

Si algo nos dejó sin aliento al conocer el interior de la casa de nuestros protagonistas fue su magnífica biblioteca. Fabricada en madera de roble y frente al estudio, era tanto un lugar para el disfrute como para el trabajo. “Es un sueño hecho realidad. Mi biblioteca ha crecido conmigo y todos los recuerdos, todos los libros que he leído están aquí”, comentaba Ambrossi en el Open Door de AD. “Es de madera de roble, preciosa, y dentro de tanto muro de hormigón aporta muchísima calidez a la casa”, añadía Calvo. En ella, la pareja encontraba inspiración, abrigo y una forma de almacenar recuerdos. A pesar de tener las estanterías colmadas, el resultado distaba mucho de lucir abarrotado. El truco, sin duda, estaba en haberla concebido como una unidad a medida que integraba la escalera y cuya apariencia cedía todo el protagonismo a los tomos que guardaba.

Enorme biblioteca de madera llena de libros

Javier Calvo, vestido de LOEWE, consulta un libro en la magnífica biblioteca del estudio, en madera de roble.

© Pablo Zamora / Estilismo: Ana Rojas / Asistentes estilismo: Esther Pastor y Lucía Sobas. Asistentes fotografía: Edu Orozco y Daniel Carretero.

3. El sofá-cama que todos querríamos tener

Un ratito más y me voy a dormir. ¿Quién no ha hecho esta promesa al aire mientras se le cerraban los párpados? Como solución a este problema, y como antesala a lo que era su dormitorio principal, los directores optaron por una solución tan práctica como personal: un salón de juegos con sofá-cama incorporado. Decorada con un cuadro firmado por el artista Albert Madaula que procedía de su antiguo piso en Malasaña ("Es como estar en nuestro piso de toda la vida", comenta Calvo durante su entrevista con AD), esta habitación bisagra era un todo en uno diseñado a medida para los creativos. “Nos empeñamos mucho en que hubiera un sofá supercómodo para ver películas o jugar a la Play y estar aquí tirados. De manera que cuando te quedas frito no tienes que recorrer mucho hasta la cama”, añadían. El tamaño de este nido blanco les permitía disfrutar cómodamente de sus hobbies, al tiempo que podía servir como habitación para invitados o incluso como remanso de intimidad: “Es muy de echarte la siesta, muy de leer, muy de Javi déjame en paz”, comentaba Calvo divertido.

Sala con sof blanco y obra de arte colorida en la pared

En la zona de noche, a modo de antesala del dormitorio principal, pufs Conga, de Sascha Sartory; y lámpara de pie Akari 13A, de Isamu Noguchi. Las piezas han sido adquiridas en Minim.

© Pablo Zamora / Estilismo: Ana Rojas / Asistentes estilismo: Esther Pastor y Lucía Sobas. Asistentes fotografía: Edu Orozco y Daniel Carretero.

4. Un ojo de buey que conectaba espacios como si fuera el marco de un cuadro

Entre el salón y el comedor encontramos un elemento arquitectónico que es tan práctico como estético: la gran abertura en la pared de hormigón que conectaba ambas estancias. De este modo, los arquitectos consiguieron generar una continuidad en el espacio que, además de aportar amplitud y luminosidad, tenía un componente social. “Aquí [en el comedor] es donde siempre que hay una fiesta se pone todo el mundo”, apuntaba Calvo. Por si fuera poco, dada la distribución de las dos mesas Ava, de Foster + Partners para Molteni&C, las dos lámparas de suspensión Tekio de Anthony Dickens, el cuadro de Barquero, este ojo de buey se descubría como el marco de una obra.

Vista de comedor desde salón a travs de ventana circular en hormigón

Vista del comedor desde el salón, con mesa Ava, de Foster + Partners para Molteni&C; sillas Jens, de Antonio Citterio para B&B Italia; y lámpara de suspensión Tekio, de Anthony Dickens; todo adquirido en Minim. En la pared, obras de Barquero. Todas las piezas han sido adquiridas en Minim.

© Pablo Zamora / Estilismo: Ana Rojas / Asistentes estilismo: Esther Pastor y Lucía Sobas. Asistentes fotografía: Edu Orozco y Daniel Carretero.

5. La discoteca (¡cómo no!)

Nada nos gusta más en AD que un buen anfitrión. Hasta ahora, al mencionar este concepto nuestro imaginario volaba entre mesas decoradas con flores y vajillas espectaculares, grandes salones en los que reunir a los invitados y las barbacoas de las noches de verano. Ahora, y tras visitar la casa de los directores, añadimos a nuestra lista el tener un espacio dedicado única y exclusivamente a pasárselo bien. En su caso: una discoteca toda revestida e iluminada de rojo, con una barra central metalizada diseñada por Mesura y una pared repleta de espejos. Con ella soñaremos cada viernes y sábado, deseando encontrar algo similar en alguno de los locales de moda de la capital.

Sala de fiesta en tonos rojos

La barra de la discoteca, con una pieza central diseñada por Mesura.

© Pablo Zamora / Estilismo: Ana Rojas / Asistentes estilismo: Esther Pastor y Lucía Sobas. Asistentes fotografía: Edu Orozco y Daniel Carretero.

6. Un baño donde sentirse como un rey

Si el bienestar fuera nuestra religión, la bañera acristalada y con vistas a un patio interior de la pareja sería nuestro lugar de culto ideal. El modelo exento, la limpieza de los tonos escogidos, la calma que aporta la vegetación y el toque cálido de las puertas despertaba toda nuestra admiración en un baño fascinante.

Baño con paredes de cristal y vistas a patio

En el baño, productos beauty de Le Labo y Aesop, vela de Bottega Veneta y toallas de Matarranz 1911.

© Pablo Zamora / Estilismo: Ana Rojas / Asistentes estilismo: Esther Pastor y Lucía Sobas. Asistentes fotografía: Edu Orozco y Daniel Carretero.

7. Un sótano bien utilizado

Dejamos para el final otra de las joyas de la corona, la gran sala de cine que ocupaba los bajos de la vivienda –y que no tiene cobertura, ideal para despejar la mente–; todo un homenaje a la profesión de Javier Ambrossi y Javier Calvo. “Si Javi quería una biblioteca en casa, lo que he soñado yo desde niño era tener un cine”, aseguraba Calvo. En ella, nos contaban, quedaban para ver películas cada jueves con el actor Brays Efe y planeaban hacer pases para amigos de sus proyectos y colocar, en un futuro, una mesa de montaje.

Sala de cine con butacas y paredes rojas

La sala de cine con butacas de Moovia.

© Pablo Zamora / Estilismo: Ana Rojas / Asistentes estilismo: Esther Pastor y Lucía Sobas. Asistentes fotografía: Edu Orozco y Daniel Carretero.

8. Un rincón en el jardín rodeado de vidrios ecológicos

En la zona exterior, los anfitriones contaban con un espacio para el esparcimiento con una mesa de travertino, sillas, jarrones y una lámpara de Adriana Cabello. Al fondo veíamos una muestra de los vidrios de la casa, que eran de la gama de doble acristalamiento Climalit ecológico, de Saint-Gobain, modelo Planistar One Oraé (6 mm.) en el exterior y Stadip Oraé 44.1 en el interior. Se trataba de unos vidrios innovadores con un 30% de material reciclado y que generan la menor huella de carbono del mercado.

Porche de la casa de Javier Calvo y Javier Ambrossi
© Pablo Zamora / Estilismo: Ana Rojas / Asistentes estilismo: Esther Pastor y Lucía Sobas. Asistentes fotografía: Edu Orozco y Daniel Carretero.

9. La alternativa al microcemento que encontraron en Murcia

Uno de los secretos mejor guardados de esta espectacular casa de portada era el pavimento elegido. Si bien en algún momento del proyecto se contempló la posibilidad de elegir el microcemento, los arquitectos optaron por la piedra natural Alhama Sand Home, de Porcelanosa. Este pavimento recibe su nombre precisamente de su lugar de origen, el municipio de Alhama de Murcia, situado en la comarca natural del Bajo Guadalentín, a los pies de Sierra Espuña. Lleva una protección que se llama BPT (bioprot) que, sin modificar el aspecto natural de la piedra, la protege de las manchas y le otorga unas propiedades antibacterianas.

Cocina moderna con isla enorme y frentes de madera
Armarios de madera de roble Alba rustificada y bancada en piedra natural de cuarcita Taj Mahal Honed, ambos de Porcelanosa. Taburetes High Dot, de Arne Jacobsen, y lámpara de suspensión Ambrosia, de Ciszak Dalmas para Marset. Las piezas han sido adquiridas en Minim. Sobre la encimera, vajilla de Adriana Cabello. Parte de la iluminación de la casa es de Arkoslight y los mecanismos de Font.© Pablo Zamora / Estilismo: Ana Rojas / Asistentes estilismo: Esther Pastor y Lucía Sobas. Asistentes fotografía: Edu Orozco y Daniel Carretero.

10. Un dormitorio con vistas a la naturaleza

El dormitorio de Los Javis reflejaba su carácter: elegante, teatral y con una sensibilidad exquisita por el diseño. Entre tejidos y líneas depuradas, destacaban los guiños al lujo contemporáneo que dialogan con piezas icónicas del diseño español, como la lámpara de Miguel Milá. La mesa Ghent y los mecanismos de Font Barcelona y Jung completaban un espacio donde cada detalle había sido elegido con precisión, consolidando ese equilibrio entre sofisticación y calidez que definía su universo. ¿Nuestra pieza favorita? La cama Extrasoft, de Piero Lissoni.