Este apartamento de Palma de Mallorca abraza la tranquilidad
Si hay un barrio que ha cambiado en Palma en los últimos años, es, sin duda, el de Santa Catalina. Lo que no hace tanto era un modesto enclave de pescadores ha evolucionado hasta ser la zona más cosmopolita de la isla. En unos pocos kilómetros cuadrados cohabitan viviendas tradicionales mediterráneas, con las propuestas de restauración más novedosas, todas las tendencias de wellness posibles y una gran comunidad de nómadas digitales.
Precisamente aquí se encuentra este proyecto del estudio de arquitectura OhLocal Studio en colaboración con la agencia inmobiliaria Fantastic Frank, ambos alemanes y con gran presencia en Mallorca.
Aplacar el ruido
El reto desde el primer momento era claro: querían equilibrar el bullicioso exterior dando forma a una vivienda calmada, que invita al descanso. “En un mundo saturado de nuevos productos e influencias, volvemos una y otra vez a una pregunta esencial: ¿qué necesita realmente este lugar?”, comentan desde el estudio. Y añaden: “Nuestro objetivo era crear un espacio que invitara al movimiento natural, que transmitiera una sensación de arraigo emocional”.
Y para ello se apoyaron en los artesanos locales, como las baldosas de Huguet, atraídos por la singularidad de su trabajo: “Los baños no estaban previstos inicialmente con azulejos. Sin embargo, tras visitarlos, replanteamos ambos espacios para incorporar sus piezas”. Lo mismo ocurrió con las puertas, para los que pasaron días recorriendo la isla hasta encontrar al maestro carpintero idóneo que pudiera dar forma a los diseños de gran tamaño que proyectaron.
Vivir con mesura
Todo en este apartamento de 90 m2 rezuma contención con criterio. Como su paleta de colores empolvados: del marfil subido de las paredes, el azul casi bruma en el baño y al topo del suelo de Kerakoll que se extiende por toda la vivienda. Solo disienten en el conjunto las preciosas vigas de madera tradicionales.
En la zona de día, con un gran espacio común, la cocina de CUBRO en una de las paredes laterales sigue las mismas premisas, sútil que no impersonal. “Queríamos un espacio que reflejara el carácter del barrio y, al mismo tiempo, respondiera a altos estándares de calidad, durabilidad y diseño contemporáneo. El enfoque consciente en la gestión de residuos de CUBRO, su colaboración con fabricantes locales de piedra y el acompañamiento durante todo el proceso hicieron que la decisión fuera natural”, explican el dúo de arquitectos.
Exponer-se
OhLocal Studio recurrió al mueble de obra tradicional para diseñar algunos de los armarios de los dormitorios. De esa misma técnica nace uno de los elementos que más nos gustan del apartamento: la gran estantería central, concebida no para acumular objetos, sino para exhibir “las memorias de un lugar, un momento, una historia…”.
Una “galería viva” integrada en la arquitectura doméstica que lleva un paso más allá la idea del hogar como refugio y lo convierte en escenario de expresión personal. Ya no se trata solo de guarecerse, sino de proyectar quiénes somos. Y, en el fondo, ¿no es esta una forma más optimista de mirar el futuro?
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