Luz natural, espacios fluidos y diseño italiano: entramos en el ático de un famoso futbolista donde las vistas al mar guiaron el proyecto

En el espectacular ático con vistas al mar del futbolista italiano Matteo Politano, la frontera entre interior y exterior se diluye, dando protagonismo absoluto al horizonte azul. ¿Los responsables? Los diseñadores de Officine C16.
Ático con vistas al mar de estilo minimaista
© Carlo Oriente

El ático con vistas al mar de 216 m2 de una estrella del fútbol italiano que refleja su vida y sus pasiones

Cuando Carlo Oriente, fotógrafo y amigo, me pidió que describiera este proyecto, enseguida sintió la necesidad de hacer una aclaración: la casa pertenece a un futbolista, más concretamente al delantero de la selección italiana y del Nápoles, Matteo Politano. Un detalle que no carece de importancia. Porque, como suele ocurrir en los proyectos de renovación más exitosos, no es solo la atenta mirada del fotógrafo o la habilidad de arquitectos y diseñadores lo que realmente da vida a los espacios, sino sobre todo las personas que los habitan. Sus pasiones, sus gustos, su ritmo diario. En este caso, Nápoles se convierte en el hilo conductor de todo el proyecto, dentro y fuera de la vivienda, transformándola en una prolongación natural de la vida y la identidad de su propietario. El azul y el blanco de la SSC Napoli dominan los interiores; fuera, como contrapunto, el azul del cielo y del mar abrazando la evocadora ensenada del Tirreno. Una pared, concebida como una pequeña galería personal, exhibe sus camisetas: las que llevan el número 21 del Nápoles y las anteriores. Un discreto pero poderoso homenaje a su pasión, a su tierra, a su deporte: el fútbol.

Rincón de lectura con chaise longe azul

En primer plano, la chaise longue Standalto de Francesco Binfarè y las mesitas Cicladi de Jacopo Foggini, todo de Edra.

© Carlo Oriente
Matteo Politano y Alessandra Esposito en su casa de Npoles

El delantero del Nápoles, Matteo Politano, junto a su esposa Alessandra Esposito.

© Carlo Oriente

La relación perfecta entre interior y exterior

Esto fue posible gracias a los diseñadores de Officine C16, llamados a traducir un deseo preciso. Un ático con vistas al mar, en el que la prioridad de los propietarios no era tanto el "qué ponerse" sino el “cómo sentirse” cada día. La petición inicial hecha al estudio era preservar y amplificar la relación con el paisaje, transformando la vista en una presencia constante, nunca decorativa. De ahí surgió un proyecto que habla de luz, de horizontes abiertos y de una vida cotidiana pensada para ser vivida sin filtros, en continuidad natural con el exterior. Es aquí donde Matteo, junto con su mujer Alessandra Esposito y su hija, nos da la bienvenida y entrar se convierte casi en un gesto natural. La entrada conduce inmediatamente al corazón de la casa: un salón fluido y luminoso, atravesado por una mirada que recorre un eje visual preciso, de la mesa del comedor a la isla de la cocina, pasando por la línea azul del mar. Una forma de vivir que dice mucho de los propietarios: amantes de los espacios abiertos, de la convivencia espontánea, de una belleza medida que no necesita ostentación.

Cocina negra

Península de Binova modelo Bluna en superficie Fenix color Negro Ingo. Encimera de gres y soporte de cristal realizado a medida según el proyecto de OC16. Campana extractora T-Shelf EV 8 de Faber, grifo mezclador Icon Doccia Spray de Franke, placa de inducción Neff y puertas de cristal según el proyecto de OC16.

© Carlo Oriente.
Comedor con mesa blanca

Carpintería diseñada por OC16, mesa Eyl de Oscar y Gabriele Buratti para Gallotti & Radice y sillones 0414 de Gallotti & Radice. En el techo, lámpara Elisabeth de Carlo Colombo para Penta y en el suelo, parqué Maxi Chevron con acabado Rovere Soft, de Foglie d’Oro.

© Carlo Oriente
Salón con vistas al mar con chaise longue azul

Otra imagen del salón, con la chaise longue Standalto, de Francesco Binfarè, y mesitas Cicladi, de Jacopo Foggini, todo para Edra. Al fondo, lámpara Arco de Achille y Pier Giacomo Castiglioni para Flos.

Foto di Carlo Oriente

216 m2 más terraza con vistas al mar

La zona de noche marca un cambio de ritmo, sin perder nunca su conexión con el paisaje. Una gran puerta a toda altura conduce a una secuencia más íntima, en la que cada habitación mantiene una relación directa con la luz y el mar. En el dormitorio principal, esta conexión alcanza su punto álgido: la doble abertura enmarca el panorama como una obra de arte natural, visible tanto desde la cama como desde el cuarto de baño en suite. Aquí, el diseño juega con el sutil equilibrio entre transparencia e intimidad, gracias a soluciones flexibles como la ducha panorámica que puede ocultarse y el vestidor con puertas de cristal. El resultado es un espacio que transmite una idea precisa del bienestar doméstico: el confort vivido como una experiencia sensorial, hecha de materiales, silencio y luz. Este ático de 216 m2 con terraza y vistas al mar es el retrato de un estilo de vida consciente, en el que cada elección de diseño refleja el deseo de los propietarios de sentirse, cada día, exactamente donde quieren estar.

Salón con butaca roja

En otro rincón, mueble de televisión con chimenea integrada, diseñada por el estudio. Sofá On the Rocks de Francesco Binfarè, mesa de centro Brasilia, de Fernando y Humberto Campana y sillón Getsuen, de Masanori Umeda, todo de Edra.

© Carlo Oriente
Dormitorio con vestidor oscuro en la entrada y pared morada

En el dormitorio, carpintería a medida, cama Stand By Me, de Francesco Binfarè y mesitas Cicladi de Jacopo Foggini para Edra. Sobre ellas, lámparas colgantes String Light Cone de Michael Anastassiades para Flos.

© Carlo Oriente
Terraza con vistas al mar

Escultura Dorotea de Marcello Silvestre. En la terraza, puf Nido y sillón Float, todo de Paola Lenti.

© Carlo Oriente
Baño oscuro

Mueble de baño diseñado por el estudio. Lavabo Rêves en color chocolate de Florim, cajonera y armarios en superficie Fenix color Cacao Orinoco y grifería Boy de Francesco Gugliotta para Neve. Completa la escena la lámpara Type Pendant, de Guillaume Bloget para Nemo Lighting.

© Carlo Oriente

Sigue leyendo…

Artículo publicado originalmente en AD Italia