Una casa de campo americana que se inspira en la campiña europea
Autumn Oser, residente en Filadelfia, y su marido, Andre Golsorkhi, tenían ideas muy concretas sobre el hogar de sus sueños: romántico, atmosférico y diseñado al estilo de una casa de campo inglesa o francesa. La pareja encontró el terreno perfecto en 2022, en el prestigioso Main Line de Filadelfia, uno de los barrios más exclusivos de la ciudad. ¿El único problema? Ya había una construcción en la parcela; una vivienda construida en los años 50 que no estaba en la mejor de las condiciones…
Un plan maestro
A Andre, que creció en las inmediaciones, siempre le había fascinado Rock Creek Road, con sus grandes árboles y sus casas con enormes jardines que bordean la calle. "Cuando por fin se nos presentó la oportunidad, compramos la propiedad con el plan de reconstruir la casa existente", dice Autumn Oser, y añade. "Queríamos crear un hogar que pareciera que siempre había estado ahí".
La base para su hogar ideal
La construcción necesitaba grandes mejoras, así que finalmente, lo único que la pareja conservó fue el sótano, los cimientos y algunos muros de carga del plano original. Todo lo demás se rediseñó por completo. "Nuestro objetivo no era borrar lo que había antes, sino mezclar lo viejo y lo nuevo para que la transición pareciera perfecta, como si la casa hubiera evolucionado de forma natural con el tiempo", dice el propietario.
La pareja se encargó de la gestión del proyecto de la residencia de 8.500 m2 y también del paisajismo. En cuanto al diseño, los dos tenían en mente la estética de las casas de campo históricas de la campiña inglesa o francesa. Sin embargo, dotar a la residencia de alma y estilo, como si llevara allí un siglo, resultó ser el mayor reto.
La belleza de la imperfección
"Optamos por la imperfección, por la piedra colocada a mano y ligeramente deformada en la fachada, las vigas antiguas, el mármol bruñido y los materiales que cuentan su propia historia de forma natural. Es una mezcla de encanto antiguo y funcionalidad moderna, capas de texturas y esos detalles cuidados que hacen que un espacio parezca habitado y querido", dice Autumn.
Las maderas oscuras y los tonos marrones crean un ambiente acogedor. "Siempre me han gustado los colores apagados y atmosféricos. Te envuelven y te permiten respirar. Los tonos marrones profundos, suaves, neutros y sombríos tienen un efecto acogedor. Crean un telón de fondo tranquilo que aporta energía y color al arte, la luz y la vida", dice Autumn.
La cocina, la estrella de la casa
Los muebles y accesorios hechos a medida se mezclan con antigüedades procedentes de Norteamérica y Europa, piezas que transmiten una sensación de historia y elegancia en cada estancia. La pareja considera que la cocina es la pieza central de la casa. Tiene una gran mesa de comedor de estilo rústico y una encimera de Calacatta Vintage Viola, convirtiéndola en la estancia favorita de Autumn. "La cocina es donde creamos recuerdos. Nuestros hijos se suben a la isla para hornear o remover la sopa. Es caótica, pero en el mejor sentido. Es como la vida misma: imperfecta, viva y llena de amor", nos cuenta.
Arte, diseño y niños pequeños
Arriba, el dormitorio principal está diseñado como un lujoso refugio con un baño tipo spa y bañera exenta, y una pequeña sala de estar. La estancia, en profundos tonos berenjena, con sillones de cuero y un pequeño bar, establece un tono acogedor. Cada habitación de esta casa es un equilibrio entre funcionalidad y elegancia para acomodar la ajetreada vida familiar y unas veladas que recuerdan unas vacaciones en un hotel boutique en el campo. Y fue precisamente esta idea la que guio a Autumn y su marido para diseñar la casa de sus sueños: “Somos una pareja joven con niños pequeños, pero nos encanta el diseño y viajar. Queríamos que nuestra casa reflejara exactamente eso”.
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Artículo publicado originalmente en AD Alemania









