El mejor ejemplo para decorar pasillos largos y estrechos se encuentra en este hogar en pleno centro de Milán
Puede que una paleta de colores pop no sea lo primero que venga a la mente al pensar en un piso del siglo XIX en el centro de Milán. Pero es la que inventó la arquitecta Chantal Forzatti a partir de un detalle original de la vivienda para dar fuerza y personalidad a su diseño. "El amarillo, el azul petróleo y el burdeos no suelen asociarse a los interiores históricos, pero los encontré en las decoraciones de las baldosas que descubrí bajo los suelos de linóleo, así que los convertí en el hilo conductor cromático". Esta paleta invade alegremente todas las estancias, desde la pequeña cocina a medida ("la coloqué donde originalmente había un trastero con ventana que daba al hueco de la escalera") hasta el mobiliario, pasando por las obras de jóvenes talentos elegidas por su afinidad con el espacio y con el propietario, director de una discográfica que quiere relajarse aquí pero también recibir a amigos y artistas con los que colabora.
Reinventar el espacio con las mínimas intervenciones
El apartamento, de 120 m2, se distribuye según la lógica del siglo XIX en torno a un largo pasillo ("muy largo, ¡11 metros!", precisa Forzatti). A pesar de ello, la planta no se ha tocado sustancialmente, de hecho, se ha convertido en un buen ejemplo de cómo decorar pasillos largos y estrechos y sacar el máximo partido. Aparte de la cocina, que en el plano original estaba situada en la zona de noche, ocupando lo que ahora es un segundo dormitorio, las intervenciones, realizadas por Pacifici di Mariano & Figli, han sido mínimas. "Una vez descubiertos los suelos originales, no queríamos tener que levantarlos, toda la ingeniería de la planta se insertó en un falso techo que la altura de la vivienda nos permitió construir", explica la arquitecta.
El salón, que se abre a un hermoso balcón donde es posible cenar cuando hace buen tiempo, es un espacio abierto en el que las zonas de descanso y comedor se funden a la perfección. Una cocina pequeña, pero muy bien equipada , recibe luz de una ventana que da al rellano de la escalera. “Aquí encontramos un precioso suelo de cemento, desaprovechado porque no se veía, que recolocamos como una alfombra para adornar los 4 x 4 metros del nuevo espacio. De ahí procede la paleta de colores que se repite en todo el piso. Todo, por supuesto, fue diseñado a medida por Turati Cucine”, explica Forzatti.
Un pasillo, muchas funciones
El ahorro de espacio es también la solución que encontró el estudio de arquitectura para tener dos cuartos de baño: uno doble con una ducha que se comparte con el cuarto de baño en suite del dormitorio principal. "La continuidad la dan los tabiques, que no llegan al techo y así dan más luz a la estancia", explica la arquitecta.
El largo pasillo del piso se convirtió, tras la reforma, no solo en una zona de paso, sino en una habitación multifuncional que funciona como biblioteca, despacho en casa, almacén. "Aquí también encontramos los preciosos suelos de gres originales que, de haber colocado el clásico armario, habrían quedado tapados", explica Chantal Forzatti. "Así que equipamos una pared con una estantería abierta en la que algunos módulos podían albergar la vajilla de la cocina, otros hacían las veces de librería para los libros y vinilos del propietario y otro como un pequeño escritorio para trabajar en casa". Una solución ideal para maximizar el espacio… y el estilo.
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Artículo publicado originalmente por AD Italia


















