Paso a paso: limpiar el horno de tu cocina nunca fue tan sencillo ni ecológico
Los profesionales recomiendan limpiar el horno en profundidad cada seis meses, especialmente, si lo usas a menudo. Muchos lectores ya tendrán —por supuesto, integrado en la decoración de la cocina—, alguno de los hornos de última generación que cocinan solos: basta con conectarlo a un altavoz Alexa y darle la orden en voz alta para que arranque y que, luego, con otra voz, se apague automáticamente cuando el bizcocho (o el pollo) está en su punto. Y también los hay que se limpian solos… pero consumiendo muchísima cantidad de luz.
Si buscas una solución más amigable con el medio ambiente (y con tu bolsillo), existen productos como el bicarbonato de sodio y el vinagre blanco –conocidos como los grandes héroes de la cocina–, que pueden dejar reluciente tu horno. Te contamos cómo hacerlo sin utilizar químicos agresivos y a altas temperaturas.
Limpiar el horno en profundidad requiere de 14 horas…
… pero puedes dejar actuar la mezcla de bicarbonato de sodio, mientras duermes. Puede que existan numerosas soluciones rápidas, pero para que el trabajo esté terminado y bien hecho, se necesita tiempo. Esto significa que limpiar un horno de principio a fin puede llevar entre 13 y 14 horas. Antes de que te asustes, debes saber que no tienes que estar durante tantas horas frotando y puliendo. Por ejemplo, la mezcla con bicarbonato de sodio necesita unas 12 horas para acabar con toda la suciedad acumulada. Así que, planifícalo en consecuencia y hazlo mejor por la noche, así al día siguiente estará prácticamente listo.
A continuación, encontrarás una guía rápida de cómo limpiar el horno en profundidad y que lo dejarán preparado para la avalancha de comidas y cenas que se avecinan en las próximas semanas.
- Bicarbonato de sodio
- Agua
- Guantes
- Vinagre blanco
- Una botella de spray
- Un trapo
Saca las rejillas del horno y cualquier otro accesorio que pueda haber dentro, como sartenes o moldes, para poder trabajar cómodamente. Déjalas en remojo en agua caliente durante al menos dos horas. Una vez que haya pasado el tiempo, la suciedad debería salir fácilmente con un estropajo. Aclara, ¡y listo!
Para hacer tu propio limpiador DIY, mezcla las mismas partes de bicarbonato que de agua hasta que se haga una pasta. Empieza con media taza de ambos ingredientes y duplica la cantidad si lo necesitas. Ten en cuenta que el bicarbonato tendrá que cubrir todo el horno.
Reparte la solución por todo el interior (de ahí los guantes, para proteger las manos) y evita echarlo en las resistencias. Asegúrate de cubrir las zonas más grasientas y no te preocupes si la mezcla se espesa en algunas partes. La pasta empezará a volverse marrón en cuanto entre en contacto con la grasa. Déjalo actuar por un mínimo de 12 horas.
Si ya han pasado las 12 horas pertinentes, utiliza un paño húmedo para retirar la pasta de bicarbonato y los residuos que hayan quedado en el interior. A lo mejor es necesario utilizar una espátula o un rascador si hay mucha cantidad de grasa reseca. No utilices estropajo, ya que puede rayar las paredes.
Llena una botella de spray con vinagre y pulveriza todo el interior del horno. El vinagre blanco es un excelente desinfectante y limpiador. Verás cómo al echarlo puede formar espuma en los restos que queden de bicarbonato.
Un horno limpio pasará desapercibido si los cristales están turbios. Se pueden desmontar con facilidad usando un destornillador. Haz otra tanda de pasta de bicarbonato y espárcela por todo el cristal y déjalo reposar por media hora. Después, limpia los restos con un trapo húmedo o papel de cocina.
Para el último paso de limpieza del horno, esfuérzate en la parte exterior. Utiliza otro limpiador natural: mezcla a partes iguales la misma cantidad de agua que de vinagre. Rocía un trapo y limpia el exterior, incluyendo los pomos. Un truco: los trapos de microfibra son perfectos para los hornos de acero inoxidable.
Para terminar, deja la puerta del horno abierta durante unos minutos para que se seque por completo y se ventile el interior. Si quieres, puedes encenderlo a baja temperatura durante 10–15 minutos para eliminar cualquier resto de humedad o de olor a vinagre. El resultado será un horno limpio, sin residuos químicos y listo para volver a usarse con total normalidad.
Incorporar este tipo de limpieza natural a tu rutina doméstica no solo alarga la vida útil del electrodoméstico, sino que también reduce el impacto ambiental y el gasto en productos específicos. Un pequeño gesto que, repetido cada cierto tiempo, convierte una tarea temida en un hábito sencillo, sostenible y sorprendentemente eficaz.
Sigue leyendo…
- Las 100 mejores casas: descubre los ejemplos más inspiradores y originales de 2025
- Los mejores salones de 2025: 10 ideas impecables que nos invitan a soñar
- Los mejores dormitorios de 2025: 10 propuestas que te motivarán a pensar fuera de lo común
- Las mejores cocinas de 2025: 10 propuestas irresistibles que despertarán tu inspiración
- Los mejores baños de 2025: 10 ideas brillantes que lo cambian todo




