¿Amueblar el cuarto de los niños? Planifica el almacenamiento, elige una temática ‘deco’ y, siempre, opta por muebles flexibles
Cuando se amuebla el cuarto de los niños, se suele empezar por la cama: es lo primero que necesitan los niños pequeños cuando ya han superado la cuna. Aquí es importante que el diseño se adapte a sus necesidades. "Elige muebles lo más flexibles posible y lo ideal es utilizar sistemas que puedan transformarse, reconfigurarse y ampliarse", explica Eva Marguerre.
"Por nuestra experiencia como padres, el punto de partida es conocer bien al niño y sus necesidades, es decir, no empezar demasiado pronto a amueblar el cuarto de los niños", dice Marguerre, que tiene dos hijos y un estudio de diseño con su socio Marcel Besau. “¿Tu hijo necesita mucha tranquilidad? Entonces, diseñar rincones acogedores son lo adecuado. Si es más bien un niño con ganas de moverse, mejor una zona de juegos dinámicos en el dormitorio”.
Amueblar el cuarto de los niños significa prestar atención a los materiales naturales, como la madera certificada o el algodón orgánico. Como los niños pequeños suelen tropezar, hay que favorecer los muebles con formas redondeadas y sin bordes duros.
"Al amueblar la habitación de un niño, el equilibrio entre funcionalidad y creatividad ocupa un lugar central", dice la diseñadora Stephanie Thatenhorst. "Los elementos coloridos y los detalles juguetones crean una atmósfera acogedora para los niños que fomenta la imaginación y el juego".
Elegir los colores adecuados para el cuarto de los niños: base neutra para dar orden visual
Elegir los colores adecuados para una habitación infantil no solo influye en el aspecto, sino también en el estado de ánimo y el bienestar del niño. "Las habitaciones de los niños suelen estar muy desordenadas", dice Eva Marguerre. "Muchos juguetes son muy coloridos. Por eso, tiene sentido ofrecer una base de colores cálidos y suaves en la que los niños se sientan cómodos y seguros, pero no sobreestimulados."
Los tonos pastel suaves, como el verde menta o el azul claro, tienen un efecto calmante y favorecen la relajación, mientras que los colores cálidos, como el amarillo o el albaricoque, estimulan la energía y la creatividad. Hay que evitar los colores brillantes en espacios amplios, ya que pueden resultar abrumadores. También es importante que los colores de las paredes no sean tóxicos ni nocivos para los niños, a fin de proteger la salud y el medio ambiente.
Mundos inspiradores: elige una temática para el cuarto de los niños
Una habitación infantil con un tema concreto facilita el diseño y estimula la imaginación de los más pequeños. Las ideas más populares incluyen mundos selváticos con paredes de color verde, motivos animales y accesorios vegetales, o un tema submarino con tonos azules y turquesas. Los diseños espaciales con cielos estrellados y pegatinas de planetas son adecuados para los pequeños aventureros.
Es importante que la temática elegida sea flexible para que pueda adaptarse a la edad del niño. Los muebles modulares y las decoraciones fáciles de intercambiar facilitan la reorganización de la habitación.
Di día al papel pintado en el cuarto de los niños
El papel pintado con motivos infantiles evoca rápidamente un ambiente lúdico. Pero, cuidado: las ilustraciones deben ser atemporales, porque los niños cambian de intereses muy rápido.
Los colores de pared en tonos suaves, como el pastel o el blanco neutro, forman una base tranquila y pueden combinarse bien con acentos de color. Para que las paredes no parezcan vacías y aburridas, es bueno tener pequeñas estanterías, cuadros u otros objetos decorando las paredes. Los marcos de pared con contenido cambiante, como fotos o pequeñas obras de arte, pueden actualizarse rápidamente. Las pizarras de corcho o magnéticas también son adecuadas para exponer dibujos y manualidades. También muy populares: las estrellas autoadhesivas que se iluminan por la noche transforman el techo del cuarto de los niños en un cielo estrellado.
Almacenaje inteligente para niños desordenados
Al amueblar una habitación infantil, hay que estructurarla bien para que el caos de juguetes no se descontrole. "La habitación debe organizarse con muebles inteligentes, por ejemplo, muebles multifuncionales que ofrezcan espacio de almacenamiento y puedan utilizarse con flexibilidad", dice Stephanie Thatenhorst.
Los juguetes deben ser fácilmente accesibles, pero también deben poder guardarse rápidamente. Para ello son adecuadas las cestas y cajas que pueden empujarse hasta las estanterías y ser utilizadas incluso por los niños más pequeños.
No renuncies a poner alfombras y pufs
"Las alfombras y los tejidos con texturas suaves aportan calidez a la habitación e invitan a los niños a jugar", explica Stephanie Thatenhorst. Es esencial prestar atención a las normas textiles y las etiquetas ecológicas para asegurarse de que ninguna sustancia nociva acaba en la habitación de los niños. Un cabecero acolchado también crea un ambiente acogedor. Como, de todos modos, las habitaciones de los niños suelen ser muy coloridas e inquietas, lo mejor es elegir tonos lisos para las cortinas.
Artículo publicado originalmente por AD Alemania








