A muchos solicitantes de empleo les resulta difícil prepararse para las entrevistas cuando desconocen lo que se les va a preguntar. Lo desconocido puede generar una gran aprensión que puede afectar su desempeño en la entrevista.
Sin embargo, existe una forma de preparación que te garantizará el éxito en cualquier entrevista de trabajo. ¿Cuál es el secreto?
El secreto está en concentrarse en preparar la respuesta sin obsesionarse con las posibles preguntas que puedan surgir. Esta fórmula se puede resumir en tres pasos:
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Prepare cinco respuestas
Los entrevistados suelen responder a las preguntas de forma espontánea, lo que resulta en respuestas inconexas o inconsistentes. El método de las "cinco respuestas" garantiza que sus respuestas sean concisas y completas.
Debes generar cinco escenarios específicos en los que tuviste un papel destacado o tuviste un impacto significativo, concluyendo con un resultado final. Tu lluvia de ideas debe incluir las siguientes preguntas:
¿Cuál era la situación?
Identificar lo que estaba ocurriendo en los desafíos que enfrentaste te ayudará a describírselo claramente a tus entrevistadorCuantos más detalles puedas enumerar, mejor.
¿Qué hiciste?
Describa específicamente el rol que desempeñó. Identificar los métodos individuales que utilizó para resolver la situación le ayudará a ser conciso.
Debes enumerar las herramientas específicas que utilizaste para abordar el problema, ya que poder demostrar los enfoques que utilizaste mostrará inherentemente tu competencia, especialmente cuando estas habilidades se correlacionan directamente con el trabajo para el cual estás postulando.
¿Cómo involucraste a otros?
Muchos entrevistadores querrán saber cómo trabajas en equipo y si tienes buenas habilidades interpersonales. Debes anotar las acciones que implementaste para involucrar a los demás.
Especificar el resultado
Debes hablar de proyectos concluidos, ya que esto demostrará al entrevistador que tienes la capacidad de ver las cosas con claridad y finalizar los proyectos con eficacia. Idealmente, deberías centrarte en proyectos y situaciones con resultados cuantificables.
Una vez que hayas realizado una lluvia de ideas sobre tus cinco situaciones, estarás completamente preparado para responder a las preguntas con una respuesta concisa que siga siendo situacional.
También dispondrá de una variedad de respuestas a las que recurrir si el entrevistador le formula más de cinco preguntas y esta amplitud le resultará muy útil.
Preparar más de cinco preguntas puede causar confusión, por eso debes tener cuidado de no excederte en tu preparación; además, no quieres parecer demasiado ensayado en tus respuestas.
Una hoja informativa que resalte los puntos clave dentro de las cinco situaciones diferentes también indicará su preparación y le permitirá demostrar sus habilidades de comunicación junto con evidencia documentada.
Desarrollar un plan de 90 días
Si se postula para un puesto de liderazgo, lo ideal es desarrollar un plan de 90 días. Sin embargo, todos los puestos de trabajo se benefician de una preparación concisa.
Por lo tanto, debes tomarte un tiempo para considerar la empresa a la que estás postulando e identificar las habilidades específicas que buscarán.

Luego, prepara un documento que enumere las tareas que realizarás durante tus primeros días trabajando para ellos. Esto te permitirá demostrar lo que puedes aportar al equipo.
Por ejemplo, puedes afirmar que en los primeros 30 días te integrarás al equipo y alcanzarás un ritmo constante con tu trabajo,
En los próximos 30 días, puede discutir cómo trabajará para elevar el nivel dentro de su propio trabajo y, en los últimos 30 días, puede estipular cómo iniciará cualquier plan de desarrollo y/o cambio.
Desarrolla y perfecciona tu argumento de cierre
Una entrevista es esencialmente una presentación, por lo que tendrás que demostrar tu valía y convencer al entrevistador de que te contrate. El final de la entrevista es tu última oportunidad para influir en su opinión, por lo que es aquí donde debes mantener la compostura y prepararte al máximo.
Cuando el entrevistador esté a punto de cerrar, debes preguntarle: "¿Hubo algo que me perdí y que querías escuchar?", ya que esto demuestra que eres lo suficientemente considerado como para no dejar nada sin comentar.
También deberías aprovechar esta oportunidad adicional para resumir tus habilidades y transmitir de forma concisa cómo tus conocimientos te convierten en el candidato perfecto para esta empresa.
Sobre todo, recuerde siempre agradecer a su entrevistador y reconocer el esfuerzo que ha dedicado a entrevistarlo. Es importante dejar una nota de agradecimiento.
Para concluir, si pones en práctica estos tres pasos tendrás más probabilidades de triunfar en cualquier entrevista de trabajo.
La confianza que surge de la máxima preparación es insuperable y usted se sentirá capaz de utilizar su experiencia y transmitirla de manera concisa y coherente, sin trabar sus palabras ni entrar en pánico.
Esta confianza es un comienzo seguro, ya que las personas quieren trabajar con personas que creen que podrán manejar diferentes condiciones de trabajo y asimilarse fácilmente a un entorno de equipo.
La confianza también es fundamental a la hora de postularse para roles de liderazgo, ya que desea poder demostrar naturalmente su presencia gerencial sin parecer arrogante o autoritario.
Sobre todo, debes escuchar atentamente las preguntas que te hace el entrevistador, sin interrumpirlas, y luego responder usando tus respuestas preparadas como una fuente constante de información.
Tenga cuidado de no abrumarse preparando demasiadas respuestas, ya que esto puede causar confusión y niebla mental.
Siempre que sigas los tres pasos que se han descrito anteriormente, sin duda llegarás a tu próxima entrevista sintiéndote preparado y listo para comenzar un nuevo capítulo.






La etiqueta de seguimiento es importante. Enviar una nota o correo electrónico de agradecimiento después de la entrevista expresa su agradecimiento por la oportunidad y deja una impresión positiva y duradera en los empleadores potenciales.
La confianza, pero no la arrogancia, es una cualidad ganadora. Mostrar entusiasmo por el puesto, pero también ser humilde y estar dispuesto a aprender es una ventaja.