Una casa pequeña multiplica el espacio al utilizar una distribución funcional

Añadir un toque rojo puede cambiar completamente el feeling de una casa pequeña; le añade personalidad y sofisticación de manera instantánea.
Una casa pequeña multiplica el espacio al utilizar una distribución funcional
Somos Nido

Amplificar el espacio de una casa pequeña es posible cuando se cuenta con una distribución funcional que aproveche cada metro cuadrado de manera estratégica y un uso adecuado del color que aporte luz y continuidad visual.

Una casa pequeña seduce a través de acentos rojizos

Para la restauración de una vivienda, el despacho de interiorismo y arquitectura Somos Nido utilizó el color rojo como arma secreta.

“El color rojo actúa como hilo conductor a lo largo de toda la vivienda, apareciendo de forma puntual y precisa. Se combina con carpintería de madera a medida, tapicerías diseñadas específicamente para el proyecto y una cocina para la que las baldosas se crearon expresamente, probando distintos dibujos hasta encontrar el equilibrio adecuado. Todo responde a una búsqueda de coherencia, continuidad y carácter”, cuentan desde Somos Nido.

Mueble de madera para pequeño departamento

“La vivienda se encuentra en el barrio de Tres Torres, en el distrito de Sant Gervasi, Barcelona. El edificio es una construcción residencial de finales del siglo XX, con una arquitectura sólida y racional, muy propia de los años 70–80, caracterizada por volúmenes contundentes, terrazas profundas y una presencia muy marcada del ladrillo visto, habitual en esta zona de la ciudad”, cuentan desde Somos Nido.

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El rojo se refleja en sofás, paredes o cojines. En la habitación infantil, aparece de forma delicada, pero notoria, en el encuentro entre pintura y papel tapiz, resolviendo la transición con un borde de pequeñas esferas que protege la pared y acompaña el uso cotidiano del espacio. El color no lo domina todo: lo ensalza con su estudiada aparición aquí y allá, probando que la interiorista Migliazzo Simon tenía razón cuando postuló en 2024 su viral teoría del rojo inesperado. La misma afirma que cualquier estancia mejora automáticamente añadiendo algo de este tono.

Una casa pequeña multiplica el espacio al utilizar una distribución funcional

Un mueble de USM actúa como punto de anclaje visual.

Somos Nido

No obstante, más allá de este gesto, la reforma a esta casa pequeña por parte de Somos Nido seduce gracias a su inequívoco buen gusto. “La inspiración nace de una mirada a los años 80, combinada con el interés de los propietarios por el mobiliario vintage. El reto fue hacer dialogar esa referencia temporal con una arquitectura contemporánea, integrando interiorismo y espacio construido como un todo, sin jerarquías”, recuerdan.

Sala con comedor para pequeño departamento

La mesa azul lacada del comedor es de Dadra.

Somos Nido

Distribución funcional para ampliar el espacio

¿Otro desafío? Transformar la casa pequeña, el espacio oscuro y compartimentado —fue construido, efectivamente, en los 80—, en un hogar luminoso… sin perder altura. “Los propietarios no querían bajar techos, a pesar de la necesidad de incorporar nuevas instalaciones”, cuentan. Después de mucho estudiar el asunto, la solución pasó por crear una redistribución muy estudiada, priorizando la entrada de luz natural en todas las estancias y afinando cada decisión para mantener la sensación de amplitud y altura originales. Cuando la luminosidad no era directa, se usaron bloques de vidrio, como ocurre en el baño principal.

Comedor con sillas de metal

El mobiliario combina piezas diseñadas expresamente para el proyecto con elementos vintage restaurados.

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Comedor con puerta corrediza de madera

La cocina se puede separar de la sala a través de puertas con cristal.

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En el rediseño también resultó imprescindible adaptarse a la forma de vivir de la familia, una pareja franco-española con dos hijos que se enamoró de la forma de construir de Somos Nido a través de su presencia en Instagram. De hecho, adquirieron la propiedad con el acompañamiento de The Home Hunter, empresa hermana del estudio.

Cocina con alacena de madera

La cocina, cuya configuración de baldosas crea un dibujo a medida.

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El resultado transformó los antiguos 159 metros cuadrados de la casa pequeña, más los 39 de balcón y terraza, en un refugio en plena Barcelona. “Es un hogar muy tranquilo, cálido y acogedor, pensado para el descanso, la vida familiar y las reuniones. Un espacio amplio, sereno y equilibrado, que funciona como un oasis urbano en Barcelona”, explican desde Somos Nido.

Cocina con mesa blanca redonda

“En la cocina, el comedor se adapta para acoger a cinco personas mediante una solución semicircular en diagonal que gana capacidad de almacenaje y fluidez”, cuentan desde el estudio.

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PIA es un proyecto que va un paso más allá en cada decisión. Un ejercicio de equilibrio entre sensibilidad y criterio. Un hogar pensado para vivir con calma y en familia, donde el diseño existe, pero no se hace notar y cada gesto responde a una intención clara”, concluyen.

Cocina pequeña con lmpara redonda

Lámpara de Vibia.

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Clóset de madera

Los armarios fueron concebidos como piezas únicas, con soluciones integradas que convierten los tiradores del recibidor en vacíos geométricos que forman parte del propio mueble.

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Clóset de madera con espejo

“En la zona de noche, el trabajo se afina todavía más. Mesitas de obra revestidas en cerámica, baños que incorporan el color como parte del espacio, y una suite que se abre a un vestidor completamente revestido en madera que integra un escritorio y convierte el recorrido en una experiencia en sí misma”, dicen los de Somos Nido.

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Habitación con pared en color terracota

La suite principal cuenta con baño, vestidor y despacho integrado.

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Sala pequeña con pared de madera

Los sofás se diseñaron y tapizaron a medida para ajustarse tanto al uso como a la arquitectura que los rodea.

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Baño pequeño con espejo

“Las transiciones entre materiales se trabajan con especial atención, buscando continuidad y coherencia. Nada aparece de forma aislada. El proyecto se construye desde el detalle”, explican en Somos Nido.

Somos Nido
Habitación infantil

Para los pequeños, la casa cuenta con una habitación infantil y una sala de juegos.

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Habitación infantil

La sala de juegos está separada de la habitación a través de una puerta corrediza que permite unir y desunir los espacios a placer.

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Sala con sillón de rayas

El rojo y el blanco protagonizan los espacios infantiles.

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Baño pequeño

El baño de la habitación infantil.

Somos Nido

Artículo publicado originalmente en AD España.