Maximalismo con propósito: el sello de Carmen René en casa

La renovación de la residencia estilo español colonial debía celebrar el espíritu alegre y diverso de una familia multicultural. El resultado es una mezcla rica de siluetas, acabados, colores atrevidos y textura sobre textura. En suma, un maximalismo con significado.
Comedor con estilo contemporneo.
En el comedor, sillas estilo Enrique II e inglesas del siglo XIX se retapizaron para darles un look contemporáneo.Vivian Johnson

El maximalismo en su apogeo. La casa había sido diseñada veinte años antes con una fachada de estilo español colonial y un encanto antiguo que la diferenciaba de las construcciones modernas y minimalistas que la rodeaban. La arquitectura original había querido impregnar los ambientes con una sensación de historia vivida, de cierta opulencia, de tal manera que al ingresar en la casa se sienta una presencia y no un espacio en blanco.

Una renovación era necesaria para transformar la residencia en el hogar de una pareja filipino-estadounidense y sus dos hijas pequeñas, que querían celebrar sus herencias tradicionales a través de sus espacios. Tras una primera experiencia en la que un estudio de diseño desistió de trabajar con ellos porque sus gustos “eran demasiado”, los propietarios se acercaron a Carmen René Smith, directora de Aquilo Interiors, despacho conocido por su propuesta maximalista, atrevida y artística.

“Ellos necesitaban permiso para verse totalmente reflejados en su espacio, y apoyo para confiar en que la audacia puede ser bella”, contó Smith. “Querían un hogar que se sintiera fiel a ellos”. Y su visión era clara: lograr una casa osada, con capas, colorida y excéntrica que esté enraizada en la historia, la cultura y el gozo. En palabras de la diseñadora, el proyecto se encaró “con libertad y autenticidad”.

Comedor contemporneo con papel tapiz.
Parte de la propuesta era el efecto dramático del papel tapiz pintado a mano y de objetos como la araña de cristal.Vivian Johnson
Comedor verde con flores tazas y copas.
Color, naturaleza y arte confluyen en esta residencia maximalista.Vivian Johnson

Maximalismo con profundidad

La arquitecta y artista Carmen René Smith define su estilo de diseño como un “maximalismo emocionalmente inteligente”, que apoya su creación de capas sobre una visión arquitectónica, y cuenta una historia con arte, texturas, objetos vintage, herencias familiares, artesanía y elementos hechos a medida.

Cuando llegó a la casa, se encontró con sus muros blancos, madera oscura y elementos industriales pesados. Una primera certeza era honrar la construcción de estilo español de la residencia: en lugar de borrarla, decidió partir de esta, con capas superpuestas de papel de pared, azulejos y mobiliario que reconoce esas raíces, pero las lleva hacia lo contemporáneo. Otra decisión fue que cada ambiente tenga personalidad propia, con una gran narrativa como hilo conductor. A su manera, todo apostaba por ser encantador, elevado y lleno de carácter —como invitando a nunca querer dejar la habitación y, a la vez, sentirse atraído por descubrir más—.

Cuadros con fotografias familiares.
Los recuerdos de la familia se entremezclan con obras de arte contemporáneas, como las esculturas de bronce, y muchos elementos gráficos.Vivian Johnson

Algunas de las piezas más resaltantes son las sillas en forma de águila al pie de la escalera principal; el papel tapiz italiano pintado a mano, “que le da al espacio suavidad y romance”, dijo la diseñadora; la antigua consola vietnamita antigua con detalles en chinoiserie; las sillas del comedor, mezcla de estilos Enrique II y siglo XIX, con tapicería contemporánea; y varias piezas vintage “que añaden historia y riqueza”, agregó Smith.

La colección de arte completó la visión. Se sumaron piezas de los artistas favoritos de la pareja, como del pintor filipino Fernando Amorsolo, la escultora Natalya Seva, Marianne Angeli Rodriguez, Mike Willcox y Julia Marriott. Además, Carmen René Smith propuso que un dibujante creara una pieza en honor a la mascota de la familia, ya fallecida, para reforzar el vínculo emocional con los objetos. Finalmente, el nicho cubierto en azulejos y la araña de cristal aseguran más momentos artísticos, extravagantes y dramáticos.

Escaleras con una pared de tapizada y un sillón.
Las escaleras del ingreso suponen una entrada expresiva que revela el ánimo único de la casa.Vivian Johnson
Recibidor de casa color azul con sillas vintage.
Sillas vintage españolas de águila honran el espíritu del diseño original de la casa. A un lado, dalias de la pintora Julia Marriott.Vivian Johnson

Vivir al máximo

Para Carmen René Smith, el maximalismo no puede entenderse como la acumulación, sino como una manera de jugar con muchos elementos con sentido para contar una historia que luego los habitantes seguirán desarrollando. “Siempre estoy buscando esa chispa emocional”, confesó. “Todo en el espacio debe tener una razón para estar ahí, ya sea funcional, simbólica o profundamente personal”.

Esta casa es un notable ejemplo del estilo de la diseñadora: ecléctico en el sentido de tomar elementos de distintas eras y culturas, pero unificado por una intención. Si la arquitectura —arcos, nichos, carpintería, techos— da estructura y ritmo a sus ideas, y su inspiración se nutre de lugares y conceptos, como los mercados de pulgas de París, la celebración de lo queer, la fauna, el aprecio por lo vintage y las narrativas surrealistas, lo que define cada proyecto de Aquilo Interiors es buscar la representación del alma de cada familia o habitante. No interesa la perfección, sino la presencia. Y, así, cada resultado es único.

Artesanía de un tocador de baño.
Mobiliario tradicional y artesanías componen un interiorismo marcado por la diversidad y el multiculturalismo.Vivian Johnson
Tocador de baño con estilo maximalista.
Los espacios más pequeños también pueden elevarse con una dosis de maximalismo bien pensado.Vivian Johnson

No es extraño encontrarse con clientes que dudan ante una expresión interior explosiva y pródiga. Pero Carmen René Smith tiene clara su filosofía: “El maximalismo no se trata de caos, se trata de cuidado; de expresarse por completo y crear capas en casa, siempre con cosas que tengan significado. Si se hace bien, no tiene por qué ser abrumador, pero sí lleno de vida”, finalizó. “Además, honestamente, la vida es demasiado corta para el beige”.