Bióloga marina y ferviente activista por la naturaleza, la mexicana Cristina Mittermeier es, sobre todo, una de las más influyentes fotoperiodistas de conservación. Su notable trayectoria incluye más de 45 expediciones alrededor del mundo; la cofundación —junto a su pareja, el fotógrafo y cineasta de National Geographic, Paul Nicklen— de Sea Legacy, una organización dedicada a la conservación marina; la fundación de la Liga Internacional de Fotógrafos Conservacionistas; y una obra editorial que incluye más de 27 libros. “Durante décadas he viajado por el globo para capturar la belleza de nuestra biodiversidad mundial y la sabiduría de aquellos que honran y respetan este antiguo balance”, aseguró la fotógrafa.
Este año Cristina volvió a México para exponer por primera vez sus impactantes fotografías en Zsona Maco, la feria de arte más grande de Latinoamérica. Lo hizo de la mano de la galería inglesa Iconic Images Gallery. Además, firmó ejemplares de su último libro, Hope, que describió como “un manifiesto artístico que materializa la resiliencia del planeta y la conexión de la humanidad con la naturaleza”.
Adicionalmente, en el marco de esta semana del arte 2026, Rolex celebró un encuentro sobre el poder del arte como motor de conciencia y acción. A través de la iniciativa Perpetual Planet, Rolex acompaña y apoya a quienes trabajan de forma activa por la conservación de los océanos y los ecosistemas del planeta, como Cristina.
Cristina, una artista y activista
Cristina Mittermeier nació en la Ciudad de México y posteriormente, se trasladó a Cuernavaca para vivir una vida muy rural, en la que compartía salón de clases con compañeros indígenas tlahuicas de Ocotepec. Por aquel entonces, su padre traía a casa libros de aventura de Emilio Salgari, el creador de Sandokán: esas historias ambientadas en lugares como Malasia, el océano Pacífico, el mar de las Antillas, el desierto y la selva de África, y los mares árticos despertaron la curiosidad de una joven Cristina.
Antes de convertirse en fotógrafa profesional, recibió su licenciatura en biología marina del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, y como tal realizó trabajos de campo en el Golfo de California y la Península de Yucatán en temas de fauna y flora marina, así como en la investigación y conservación de la biodiversidad. Posteriormente, estudió fotografía en el Corcoran College for the Arts en Washington. Desde entonces, se ha convertido en una de las más influyentes fotoperiodistas de conservación, recorriendo más de 130 países para documentar la relación entre el ser humano y la naturaleza, con un foco especial en los océanos.
Su último libro muestra la cara resiliente de esta labor. “A través del lente y de una prosa franca, exploramos la belleza de un mundo interconectado: la majestuosidad de una ballena emergiendo para tomar un respiro, el poder sabio de los baobabs de Madagascar y la extraordinaria resiliencia de personas como los Kayapó, que pelean por salvar la Amazonía”, aseguró Mittermeir. El libro lleva como prólogo las palabras del recientemente fallecido actor Robert Redford: “La esperanza no tiene que ser un deseo pasivo, puede ser una fuerza activa que nos propela hacia adelante, alimentando nuestra determinación a desafiar las probabilidades y crear nuestro propio destino. […] Estoy honrado de unirme a Cristina mientras ella comparte su excepcional e importante trabajo con el mundo”, escribió Redford.
“Todo el mundo entiende la fotografía”, reflexionó Mittermeier. “Es un lenguaje universal que tiene una fuerza incomparable para inspirar y motivar al público a actuar”. Y el mundo responde ante sus imágenes. En 2018, fue nombrada una de las Aventureras del Año de National Geographic; en 2021, fue galardonada con la Seattle Aquarium Sylvia Earle Medal en reconocimiento a sus tres décadas de valiente periodismo. Mittermeier fue una de las pocas artistas invitadas a participar en la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza. “Me siento muy feliz cada vez que puedo utilizar mis fotografías para representar algo más grande”, aseguró la artista y activista.
Planeta Rolex
La iniciativa Perpetual Planet fue lanzada en 2019. Pero, en realidad, se cuenta casi un siglo del involucramiento de la firma de relojes en la preservación del planeta. La exploración llegó primero: Hans Wildorf, el fundador de la marca, quiso poner a prueba sus relojes en un contexto de condiciones extremas y empezó a enviar sus relojes con grandes exploradores. Por ejemplo, con Sir Edmund Hillary quien subió por primera vez el Everest, o con Mercedes Blazer, quien nadó el canal de La Mancha.
Desde el 2013, Cristina Mittermeier cuenta con el apoyo de la iniciativa Perpetual Planet de Rolex, para continuar tomando fotografías que promueven el diálogo sobre el océano y velan por su protección a través de una labor de sensibilización. “Sus historias muestran cómo el bienestar humano está entrelazado con la salud del océano. Este trabajo ha ayudado a desenmascarar el alcance y la urgencia de las amenazas a las que se enfrenta el océano, desde la contaminación por plásticos hasta el cambio climático, y cómo esto afecta las vidas de los animales y de las personas que viven junto al mar”, aseguró Perpetual Planet.
La mexicana ha formado parte de muchos proyectos de conservación, incluyendo campañas para expandir el área marina protegida de las Galápagos junto con la prohibición de la pesca con redes de enmalle en la costa de California. Por eso, la iniciativa Perpetual Planet de Rolex seguirá apoyando a la multigalardonada fotógrafa en su misión por proteger el futuro del océano.






