Los biombos y puertas corredizas son elementos arquitectónicos que actualmente se usan para delimitar zonas o usos dentro de una estancia reducida. Originalmente se crearon en Oriente, China y Japón para ser más específicos. En estas culturas no es necesario marcar un espacio de forma absoluta como lo hacemos con los muros y las puertas convencionales; aislarse o cubrirse de la naturaleza tampoco es na preocupación, y estas piezas permiten una apertura más fluida con el entorno; un diálogo ininterrumpido con el exterior.
En el Feng Shui y en el esoterismo enfocado en el diseño de interiores los biombos y las puertas corredizas son los elementos favoritos si deseamos una flujo de energía más armonioso en nuestro espacio personal.
Biombos
Los biombos son un obsequio de la antigua China, cuando empezaron a usarse para ganar un poco de privacidad y para hacer una distinción tenue del uso que se le daba a los espacios. Los biombos más antiguos están hechos con maderas pesadas y otros materiales más rústicos, ya que también funcionaban como una barrera contra el viento. Esas primeras piezas se decoraban con escenas rudas como motivos de cacería; así, además de ser un elemento funcional de protección y delimitación de espacios, también era un ornamento en el que los artesanos podían plasmar diferentes escenas.
Con el tiempo los biombos se convirtieron más en una obra de arte; los materiales cambiaron permitiendo a los artistas realizar piezas más delicadas; los paisajes ya eran escenas del Palacio, de los jardines, de motivos estacionales u otras representaciones. Fue Japón quien empezó a usar papel washi y textiles suaves que le daban al biombo un aspecto más delicado y apto para los paisajes que se pintaban en ellos, o los poemas que se plasmaban con caligrafía clásica.
Cuando el material cambió también lo hizo la objetividad; no es que perdieran propósito, simplemente se apreciaban como un objeto etéreo pero funcional, ya que las damas aristócratas los usaban para ocultar su rostro como muestra de pudo; porque, en efecto, era más común ver biombos en los grandes palacios o en residencias grandes en las que se podían desplegar biombos más sofisticados y de tamaño más grande. Actualmente son artículos de colección muy costosos y los artesanos de biombos están cada vez más escasos.
En el interiorismo actual podemos decir que los biombos son un gesto sutil de intimidad y refinamiento, y sobre todo, son un símbolo que entabla una conversación directa con la armonía de tu hogar. Desde su forma hasta los materiales en que actualmente se fabrican los biombos, el mensaje es el mismo: movimiento.
Un biombo en tu recámara, en la sala de estar, en el vestidor o en el baño tienen un efecto inmediato de equilibrio y armonía. Son un punto delicado que ofrece privacidad, ornamentación y son un ligero paso al flujo continuo de la energía.
Lo mejor es que los biombos se coloquen lejos de paredes o ventanas, porque si están muy cerca entonces vamos a provocar el efecto contrario, que es el estancamiento de la energía.
Puertas corredizas
Las puertas corredizas son una bella invención de la “tierra del sol naciente”, donde este tipo de puertas se fabricaban con maderas muy livianas, papel resistente y telas que pudieran proteger del frío; fue hasta después que empezó a usarse el papel washi o papel traslúcido de manera que el exterior no fuera un agente extraño al espacio íntimo, sino una hermosa extensión al alcance de la experiencia de la vida cotidiana: un recordatorio de que quien domina todo es la naturaleza.
Para la arquitectura japonesa las puertas corredizas eran una forma de mantener comunicación con el exterior así como dar privacidad y cobijo. El simple gesto de deslizar las puertas para encontrarse de inmediato con un jardín bien cuidado y el aroma de la naturaleza representaba mucho en el imaginario japonés; era un deslizamiento suave y armonioso que no perturbaba la calma del entorno.
Al igual que los biombos, en la actualidad las puertas corredizas son una mejor opción cuando se trata de espacios pequeños; incluso cuando no hay límites de espacio, las grandes mansiones y residencias que se ubican en terrenos de mucha naturaleza y en los que el exterior nunca debe quedar fuera los biombos y las puertas corredizas siguen siendo la opción favorita ya que sus ventajas son muchas; no quitan espacio, son delicadas, versátiles, existen opciones de diseñador y tienen la habilidad de conectar con el exterior de forma orgánica; apenas es necesario un movimiento de la mano para saltar a otro entorno que, no obstante, mantiene el mismo equilibrio energético, porque aquí todo se trata de movimiento, fluidez, elegancia y armonía.




