LO BÁSICO

Resalta los detalles de tus fotos

Captura imágenes en formato RAW para una edición más exquisita.

El mecanismo de funcionamiento de la cámara de un iPhone suele ser así: se pulsa el botón del obturador, el sensor captura la luz que atraviesa el objetivo y esta se digitaliza. Finalmente, toda esa información es procesada hasta convertirse en la foto que ves.

Si quieres, antes de que la foto sea procesada, puedes guardar el archivo de imagen en formato RAW, lo que te permitirá salvar el registro de toda la información lumínica que hayan captado los sensores. El formato RAW almacena muchos más datos que un archivo comprimido en JPEG facilitando el ajuste de color, brillo y contraste manteniendo la alta calidad de la imagen.

Ahora que tienes esto claro: ¿por qué no probar una app de fotos RAW y experimentar con la información de la imagen para añadir matices y vida a tus fotos?

Cuando te pones a editar una foto puedes ajustar multitud de parámetros, pero lo mejor va a ser que empecemos por lo básico.

La opción Brillo te permite ajustar el tono general de la imagen. El Contraste controla el equilibrio de brillo y sombra en los objetos que aparecen en tu foto. Si aumentas el contraste, toda la imagen se volverá más nítida, y si lo disminuyes, la foto adquirirá un matiz más suave. Las Sombras pueden alterar la luminosidad de las zonas en sombra y las Zonas Claras permiten alterar el brillo de las secciones más iluminadas. Y si tu foto tiene alguna dominante cromática, un ajuste en las escalas de azul a amarillo y de rojo a verde puede ayudarte a lograr el balance de blancos adecuado.

Las imágenes que ya han sido procesadas también permiten todo tipo de ediciones. De lo único que tienes que preocuparte es de no pasarte editando. De lo contrario, los colores de la foto empezarán a parecer artificiales y puede que la imagen muestre ruido u otros defectos como la sobreexposición.

Lo bueno de usar imágenes RAW es que, como alojan muchísima más información que un JPEG, podemos editarlas todo lo que queramos. Es decir: con ellas tienes más libertad para crear unas fotos que hagan exactamente lo que quieras que hagan.

Los momentos más inolvidables de tu vida merecen ser registrados con el máximo detalle posible. Y si te tomas esa máxima en serio, el formato RAW es la mejor forma de hacerlo. Así que pruébalo para la próxima foto que tomes.