Don't Starve Together es la máxima prueba de supervivencia... ¡y de amistad! Reúne a tu equipo y explora un mundo caprichosamente oscuro que está habitado por criaturas peligrosas, con recursos escasos y un sinfín de misterios por desentrañar en esta implacable aventura salvaje.
Cada segundo cuenta
Al llegar a este mundo salvaje, tendrás que empezar a recolectar de inmediato todo lo que veas (ramas, piedras y bayas) para armarte de provisiones y no sucumbir. Usa todo lo que encuentres para fabricar herramientas, construir estructuras y levantar una base que proteja a todo tu equipo de los peligros que acechan a tu alrededor, todo mientras mantienes el control de tus niveles de salud, hambre y cordura.
Nuevas amenazas surgen con cada cambio de estación, por lo que un solo paso en falso podría generar un desastre para toda la población. Cuando el mundo se vuelve un lugar hostil, tendrás que prepararte para toda clase de imprevistos, desde monstruos feroces, falta de recursos y brutales condiciones climáticas, sin desperdiciar ni un segundo. Las largas noches de invierno pondrán a prueba tu resistencia. Por otro lado, los veranos abrasadores traen consigo incendios forestales espontáneos y un calor agobiante que puede arrasar con todo lo que has construido.
La unión hace la fuerza
Necesitarás toda la ayuda posible para no sufrir daños en un mundo tan hostil. En Don't Starve Together, es muy fácil invitar a más gente. Puedes crear sesiones privadas para un grupo de confianza o unirte a partidas en línea en las que explorarás distintos modos. Con la ayuda de tus acompañantes, la supervivencia se convierte en una aventura compartida en la que deberán sumar esfuerzos para coordinar recursos, fortificar una base en equipo y hacerles frente a temibles contrincantes como una sola unidad.
¿Te sientes especialmente audaz? Siempre puedes aventurarte por tu cuenta y enfrentarte a la naturaleza salvaje sin seguir más reglas que las tuyas.
Juega a tu manera
El mundo de Don’t Starve Together puede parecer abrumador al principio, pero tienes muchas opciones que te permitirán personalizar tu experiencia. Si es la primera vez que juegas, te recomendamos empezar con el modo Relajado, que tiene menos amenazas, un ritmo más tranquilo y te brinda la posibilidad de recuperarte si algo sale mal. Si tienes más experiencia, puedes ponerte a prueba en el modo Salvaje, que te suelta en un lugar aleatorio sin segundas oportunidades. Si te derrotan, tendrás que empezar desde cero. Y si estás buscando el reto máximo, el modo Apagón te sumerge en una noche interminable en la que cada decisión cuenta.
No importa si juegas en solitario o como líder de grupo, ya que hay una gran cantidad de ajustes personalizables que te permiten darle forma a cada nuevo mundo tal como a ti te guste.
